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Así es el interior de la nueva escuela infantil de Usera

La Junta Municipal de Usera ha publicado varias imágenes en las que revelan el interior de la nueva escuela infantil de Usera, ubicada en el barrio de Moscardó junto al colegio Juan Sebastián Elcano.

Bajo el nombre de Pensamientoeste nuevo espacio en Usera, que comenzó sus obras en abril de 2018 con un presupuesto de 1.823.250 euros, abrirá sus puertas próximamente para dar cobertura a los más pequeños de la zona.

A continuación puedes ver las imágenes publicadas por la Junta:

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Las asociaciones vecinales de Usera tras el suicidio del joven: “¿A qué esperan, a que vuelva a ocurrir algo similar?”

Las asociaciones vecinales de Usera han hecho público hoy un comunicado a través del cual han puesto de manifiesto las necesidades de calidad en la educación pública del distrito tras el suicidio del joven que estudiaba en el instituto Ciudad de Jaén.

En el texto, que ha sido difundido entre las asociaciones, colectivos y residentes del barrio, han mostrado su apoyo y solidaridad con la familia, la comunidad educativa y el AMPA del centro tras el hecho.

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“A pesar del abandono y la desatención de la Comunidad de Madrid para resolver sus problemas, somos testigos de los esfuerzos que hace el profesorado de este centro para sacar adelante el proyecto educativo y de la poca receptividad de la Comunidad para corregir la situación”, han señalado en el comunicado.

En este sentido, afirman que en noviembre de 2014 solicitaron a los responsables de la Consejería de Educación “medidas urgentes para apoyar los esfuerzos del profesorado de los centros educativos” y “la elaboración de un Plan Especial para mejorar le Educación Pública del Distrito de Usera”. Sin embargo, aseguran que, tras 5 años, las asociaciones vecinales aún continúan esperando. “Vemos como año tras año los presupuestos de la Comunidad de Madrid recogen mayores dotaciones económicas para la enseñanza concertada en detrimento de la pública”, añadieron.

A pesar del acuerdo de las entidades vecinales con el Ayuntamiento de Madrid para la intervención en los centros escolares con el Plan de Barrio, denuncian que “por parte de la Inspección Educativa de la Consejería de Educación se están poniendo muchos obstáculos para implantarlo, lo que impide que alumnos con ese tipo de necesidades reciban la atención que requieren para ayudarles a recuperar su interés”, y lanzan la siguiente pregunta: “¿A qué se espera, a que vuelva a ocurrir algo similar?”

Entre las exigencias del colectivo de asociaciones reivindican a la Comunidad de Madrid  un Plan especial para todos los centros escolares públicos de Usera,  la dotación de profesores suficientes que garanticen el acceso a una enseñanza pública y de calidad, la dotación de recursos materiales para lograr la igualdad de oportunidades de todos los alumnos y la creación de servicios de apoyo educativo para atender los casos de especial dificultad.

Las personas mayores de Usera vuelven al instituto

El Instituto Público de Educación Secundaria Pradolongo continúa con su proyecto de aprendizaje intergeneracional ‘Genera Filosofía’.

Se trata de un programa de innovación educativa en el que jóvenes y personas mayores comparten juntos, a lo largo del curso escolar, un recorrido por las asignaturas de Filosofía, Historia y Psicología. A través del intercambio de experiencias y conocimientos, los estudiantes mejoran sus resultados en las pruebas de evaluación y los mayores trabajan sus habilidades sociales y cognitivas.

Este proyecto, liderado por la profesora del I.E.S. Pradolongo Trinidad Andrés, fue iniciado en el curso 2016-2017 con un total de 18 jubilados con edades comprendidas entre los 60 y los 80 años junto a un grupo de estudiantes de cuarto de la ESO. Esta iniciativa pedagógica tiene un doble objetivo: los jóvenes adquieren nuevos conocimientos a través de la experiencia y sabiduría de los mayores y estos ejercitan habilidades cognitivas como la memoria o la creatividad.

En la actualidad, el programa ‘Genera Filosofía’ se ha ampliado a otras materias como Música o Lenguas Clásicas y a lo largo de los tres cursos han continuado uniéndose personas mayores del barrio. Además de compartir aulas, los jóvenes y las personas mayores participan en actividades de grupo como la visita a museos, obras de teatro o exposiciones de arte.

Este proyecto, impulsado por el Instituto de Educación Secundaria Pradolongo, cuenta con la colaboración de la Junta Municipal del Distrito de Usera. Este centro escolar, desde su nacimiento, es pionero en programas de compromiso social y desarrollo sostenible.

 

 

 

La carta del menor que se quitó la vida en Usera señala al acoso escolar como razón del suicidio

Andrés redactó la carta de despedida en su móvil, en ella señaló al acoso escolar como una de los principales motivos que le llevaron a quitarse la vida. Mostramos la adaptación del texto al que ha tenido acceso El Mundo:

“Hola, mi nombre es Andrés y si estás leyendo esto es porque me habré suicidado y querréis saber por qué lo hice. Bueno, he de decir que la idea del suicidio lleva rondándome desde el 2016, pero siempre fue algo que desaparecía al instante hasta ahora….
Se que 2016 fue un año horrible para mí, tenía que aguantar las burlas y mofas de mis compañeros, malas notas, un poco de estrés, pero nada más. Era algo con lo que podría convivir.
Luego vinieron dos años estupendos, conocí a amigos, caía bien a la gente. Me levantaba tristemente, sin saber que serían mis últimos y mejores años hubiera aprovechado mejor el tiempo, una lástima…
Cuando vine aquí a Madrid sabía que sería duro, me hice una imagen de lo que vendría pero siempre quise que no pasara eso en realidad, que todos saldría bien, pero mi mala suerte siempre me acompaña.
Bueno, el caso es que todo empezó bien hasta febrero de 2019, cuando todo caía en picado apareció mi típico estrés. Cuando tengo exámenes puedo conllevarlo. Tuve que lidiar que todos mis amigos estaban lejos de mi pueblo, tuve que lidiar que no podía hablar con mi novia porque su padre me odia y se lo prohibió y fue un golpe duro. Pero encima tenía que aguantar 6 horas en las que poco a poco empezaba a tener más miedo y así fue mi último mes de vida. Cada noche sabía que estaba solo en esta batalla, que nadie me ayudaría.
¿Creíste que tus palabras no me hacían daño? ¿Qué tus bromas alguna vez me gustaron? ¿Que me cogieras mis cosas y no me las devolvieras me hacía gracia? Y yo digo: qué hice para merecer eso. Vine a ese instituto con el fin de enfocarme en mis estudios, pero parecía que no funcionaría y no lo entiendo, todo el rato fui un chico que no molesté a nadie, ni siquiera te molesté a ti. ¿Entonces por qué siempre te acercabas para tratar que la vida fuera un infierno? Yo después de todo eso no sé, me rompí.
Quizás a veces me daban ganas de llorar en el mismo instituto, pero me mantuve fuerte y no lo hice, aguanté todo, pero me di cuenta que no podía más y viendo mis opciones no sabía que sería peor porque cada día iba a más y más.
Y yo me dije: ¿Tengo que estar así siempre? ¿Viviendo con temor y no pudiendo dormir cada vez que venga un tío así? El hecho es que después me di cuenta que el punto de mi vida no sé, ya no tenía objetivos en ese día no me vi futuro, solo vi un oscuro agujero negro y ya no me enfocaba en mis estudios por culpa de por qué me sentía perdido y, de hecho, ese día lo decidí.
Decidí que me merecía vivir una mejor vida. Siempre tuve que callar a mis propios deseos, es por eso por lo que nunca me quise ir de A Coruña, quería acabar ahí mi último año y una nueva vida aquí por si eso pasaba. Pero no, al final no pudo ser, me lo tuve que tragar y seguir para adelante, pero ya estoy harto de tener que ir por baches. Y solo tengo 16 años, no quiero ni imaginar lo que vendrá porque se que vendrá cosas peores, el hecho es que me di cuenta que, pasara lo que pasara, mi vida sería un infierno por dos meses más o por años…
También me di cuenta de algo que me horrorizó, el hecho es que cuando me insultó y me iba a pelar con él no sé, no sentí rabia como otras veces. Sentía miedo y temor. Ahí fue cuando me di cuenta de que no tenía las mismas fuerzas que hace años y, por dios, han pasado solo dos y ya me encuentro sin fuerzas. Me di cuenta de que no tenía fuerzas para seguir en esta vida. Así que después de meditar me di cuenta de que había una sola salida para mí, una que pensé que nunca tomaría… El suicidio.”

Usera estrena su primer “Escape Room” para niños

La Universidad Pontificia de Comillas, en colaboración con la Asociación Vecinal Barrio Zofío, ha organizado un juego de escape en el que la clave para encontrar la salida es descubrir pistas científicas.
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Enfocado para un público entre 10 y 12 años, la Biblioteca José Hierro (Rafaela Ybarra, 43. Madrid) acogerá el próximo 26 de abril de 17:00 a 18:30 horas esta “Escape Room”, que abrió el pasado 1 de abril su plazo de inscripción.

Las inscripciones de menores deben ser formalizadas a través de un impreso y una autorización firmados por el padre, madre o tutor del menor que deberá entregarse en la biblioteca.

Detienen a un menor por acoso escolar al joven que se suicidó en Usera

La Policía ha detenido a un menor de 16 años acusado por acoso escolar al compañero de clase del Instituto Ciudad de Jaén que decidió quitarse la vida el pasado 1 de abril.

Según las investigaciones de las autoridades, el acoso había sido continuado durante meses contra el compañero, hecho por el que habría acabado suicidándose al precipitarse por una de las ventanas de su domicilio en el barrio de Almendrales.

La noticia llega cuatro años después del suicidio de una joven que asistía al mismo centro educativo de Orcasur. En este caso, el director fue sancionado por la Comunidad de Madrid pero, tras un recurso del docente, fueron anuladas.

‘La otra clase’: convivencia participativa y mediación escolar en Usera

La otra clase’ es un proyecto de mediación escolar en el que ha colaborado el Ayuntamiento de Madrid para mejorar la convivencia y vulnerabilidad.

“Es una cárcel diaria de 6 horas”, “es un sitio donde puedes aprender pero a la manera que quieren ellos”, “lo veo como un sitio de mierda”. Duras palabras para describir el instituto de algunos adolescentes de un barrio de Madrid. Pero, ¿por qué sienten esta actitud ante el instituto unos chavales de una ciudad de un país desarrollado? Este es el punto de partida de un proyecto denominado ‘La otra clase: convivencia participativa y mediación escolar’, en el que ha colaborado el Ayuntamiento de Madrid.

Alumnado de varios institutos de los distritos de Usera, San Blas y Villaverde ha participado en este proyecto que contemplaba tres fases y está basado en la convivencia participativa y la mediación escolar con enfoque de género y derechos humanos.

Nada más comenzar la primera sesión, a la pregunta de ¿por qué estamos aquí? los adolescentes responden con frases del tipo “porque nos han obligado, por mal comportamiento…”, expresiones que irán cambiando durante el transcurso de las sesionesEsta fase inicial consiste en la organización de un teatro foro en el que desarrollan escenas de conflicto que estos chavales viven en su día a día. A través del teatro ellos mismos escenifican cómo pueden resolver dichas situaciones de una forma distinta al uso de la violencia. Es entonces cuando afloran los problemas de cada grupo y se puede realizar un diagnóstico que permita planificar la forma de actuar en las siguientes fases. Se desarrollan escenas sobre celos entre parejas de adolescentes, acoso, etc. El objetivo es lograr la confianza y conseguir que chavales que pasan juntos muchas horas en clase, incluso después de varios años, se conozcan y compartan los problemas que les afectan.

Dinámicas para saber lo que sentimos

Con esta primera fase se trata de que cada persona haya llegado a verse, mostrarse al grupo tal y como es desde su realidad, y no verse diferentes, pues los conflictos que viven y el dolor que sufren es similar. Se trabaja mediante dinámicas variadas con carácter introspectivo, dirigidas a mirarse hacia dentro, y a saber cómo se sienten.

Una vez concluida esta parte, comienza la segunda fase y la negatividad inicial se transforma en palabras como estas: “entramos al taller como unos desconocidos y nos hemos convertido en una pequeña familia, es un sitio donde podemos contar nuestras cosas con confianza y donde tenemos apoyo y consejo, nos hemos conocido unos a otros y ello nos ha permitido cambiar porque vemos a las personas de forma distinta a como creíamos”. “El primer día que me dijeron de venir aquí, yo pensaba que esto era una mierda pero luego me arrepiento y ahora vengo porque quiero y no porque me lo diga nadie”.

Según detallan los responsables, en unos grupos ha sido más necesario trabajar el tema introspectivo, el tema emocional, y en otros más la descarga energética y el sacar para fuera las situaciones que viven los chavales. Los procesos no son fáciles ni rápidos y los resultados no son inmediatos. Se trabaja desde la “pedagogía del amor” y hace falta tiempo para que ese vínculo emerja. Juegos como el del péndulo en que todo el grupo sostiene a una persona que está en el medio haciendo de péndulo sin poder andar, ayudan a fortalecer ese sentimiento de confianza entre unos y otros. Si el juego sale mal y el chaval se cae, se preguntan qué ha fallado y se busca la similitud con otras circunstancias reales de la vida, en las que confiamos en la gente y cuando esta nos falla, entonces nos caemos, qué significa sostener a una persona, por qué a veces yo fallo a la gente.

Por otro lado, utilizan el teatro como una excusa para mostrar las emociones. La gente del grupo piensa que está haciendo teatro y no sus propios roles, aunque estén representando cosas que les suceden cada día. Son piezas creadas a partir de sus propias experiencias, sin dirección artística, basadas en los procesos participativos, donde los propios grupos establecen la estructura narrativa de la pieza y buscan símbolos para expresar aquello que no quieren contar.

En algún caso, en estas piezas se han mostrado, por ejemplo, escenas de autolesión, situaciones reales por las que atraviesan algunos chavales y que a través de este medio, les ha permitido expresarlo para contarlo a otras personas que puedan estar pasando por la misma situación.

La tercera fase del proyecto se da cuando el grupo ya se conoce y cada persona ha trabajado sus propios límites y máscaras, y ha conseguido salir de ellos, al menos en parte. Se trata de devolver todo ese proceso a otras clases.

Trabajo con familias y profesorado

El proyecto también incluye el trabajo con las familias y con el profesorado para poder llegar a conseguir la transformación. Si el alumno consigue en clase ese cambio, pero al llegar a casa se encuentra con situaciones de violencia, sin encontrar formas de resolver el mismo de forma pacífica, se cae todo el proceso realizado en el aula. Las familias trabajan con dinámicas similares a las de los chavales, en grupo, piezas de teatro, compartiendo situaciones difíciles diarias.

En el caso del profesorado, también se trabaja en grupo, dándoles un lugar en el que se miren como personas, qué conflictos viven en la vida diaria y qué responsabilidad y posibilidad de transformación tienen en la vida y en los problemas que los alumnos tienen en el centro. Ellos también representan piezas de teatro, donde viven las situaciones de presión y estrés diario.

La metodología se basa en que cambiando todas las partes su forma de actuar, la relación se transforma, se abandonan las máscaras que se portan el primer día y se cuenta con una clase donde además de contenidos se pueden tratar los problemas de todas las personas.

“Al principio, yo no sabía mediar un problema, ahora hay un problema y lo trato de resolver hablando; se pone (se refiere a una profesora) en nuestro lugar, en plan, nos intenta comprender, nos aconseja, nos escucha, entonces ella nos da ese voto de confianza en el que podemos confiar en ella y ella puede hablar con nosotros; ella confía en nosotros, nos cuenta las cosas que tiene ella y nosotros podemos contarle las cosas que nos pasa a nosotros porque sabemos que de nuestro círculo no va a salir”. Esta es una de las opiniones más frecuentes al término del programa.

Algunas de estas reflexiones pueden escucharse en este vídeo relativo al proyecto desarrollado por TRES Social durante un año. Comenzó en 2017 y finalizó en 2018. Ha sido cofinanciado por el Ayuntamiento de Madrid a través de la convocatoria de subvenciones de educación para una ciudadanía global. Es un ejemplo de cómo trabajar la cultura de paz, la convivencia y los procesos de transformación para que aquellos chicos y chicas que se encuentran en situación de vulnerabilidad por múltiples circunstancias, la mayor parte de las veces ajenas a ellas, tengan una oportunidad de aprender a convivir con dichas situaciones, desterrando los estigmas y prejuicios.

Información vía: Diario Madrid

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